HISTORIA DEL MÉTODO
Shinichi Suzuki fue violinista, educador, filósofo,
asi como una persona altamente humanitaria. A lo largo de los últimos
cincuenta años ejerció una influencia profunda en la educación
de la música en su propio país y en todo el mundo. Suzuki
basó su enfoque en la creencia de que "la habilidad musical no es
un talento innato, sino una destreza que puede ser desarrollada. Cualquier
niño a quien se entrene correctamente puede desarrollar habilidad
musical, de igual modo que todos los niños desarrollan la capacidad
de hablar su lengua materna. El potencial de todo niño es ilimitado".
La filosofía de Suzuki y el método que él desarrolló
han afectado ya a millares de profesores, niños y familias en muchas
naciones. La muerte del Dr. Shinichi Suzuki en enero de 1998 fue sentida
alrededor del mundo. Su creencia en las capacidades maravillosas de todos
los seres humanos y en la importancia de nutrir estas capacidades con amor
ha dejado una perdurable herencia.
Origen del método de "Educación del Talento", de
S. Suzuki
Shinichi Suzuki nació en Japón en 1898. Allí estudió violín por algunos años antes de ir a Alemania en los años veinte. Tras avanzar en sus estudios, volvió a Japón como instrumentista y profesor. Comenzó enseñando a estudiantes de la universidad, pero su interés se volvió más y más hacia la educación de niños pequeños.
Suzuki comprendió las implicaciones del hecho evidente
de que los niños de todas las nacionalidades aprenden fácilmente
su lengua materna. Comenzó a desarrollar un método para enseñar
violín de la misma forma en que los niños aprenden lenguaje,
y lo llamó "enfoque de lengua materna" o "educación del talento".
Desarrollo del método
El trabajo de Suzuki quedó interrumpido a causa
de la Segunda Guerra Mundial. Cuando ésta finalizó, Suzuki
resolvió con determinación traer la belleza de la música
a las tristes vidas de los niños de su nación. Comenzó
a enseñar en una escuela pequeña en Matsumoto, trabajando
además en el desarrollo de un repertorio secuencial cuyos contenidos
musicales y técnicos quedaran presentados de una manera lógica.
Tras unos pocos años, los estudiantes de Suzuki asombraban por su
destreza a quienes les oían tocar.
El movimiento de la educación del talento creció
a medida que otros profesores estudiaron con Suzuki y comenzaron a enseñar
por
todo Japón. El programa se amplió al interesarse profesores
de diversos instrumentos en el enfoque de Suzuki, desarrollándose
materiales para el cello, el piano y la flauta. Con el transcurso de los
años, millares de niños japoneses han recibido entrenamiento
en el Instituto Suzuki de Educación del Talento en Matsumoto, o
en alguna de sus sucursales en otras ciudades.
Introducción del método en los EE.UU.
En 1958, un estudiante japonés llevó a la
universidad de Oberlin (EE.UU.) una película que mostraba a los
pequeños estudiantes de Suzuki tocando en un concierto nacional.
Los profesores de cuerda americanos quedaron cautivados de los resultados
del método Suzuki y comenzaron a visitar Japón para aprender
más sobre su trabajo.
El interés se intensificó en 1964, cuando
Suzuki llevó a un grupo de estudiantes de gira por los EE.UU., y
para tocar en una reunión conjunta de la Asociación Americana
de Profesores de Cuerda y de la Conferencia Nacional de Educadores de Música.
El método comenzó a prosperar en los EE.UU. incluyendo visitas
de profesores americanos a Japón, giras de concierto de grupos japoneses,
y el desarrollo de centenares de programas Suzuki por todo el país.
El Método Suzuki Hoy
El Dr. Suzuki no desarrolló su método para
entrenar a músicos profesionales, sino para ayudar a los niños
a desarrolar sus capacidades como seres humanos. Él dijo: "La enseñanza
de música no es mi propósito principal. Deseo formar a buenos
ciudadanos, seres humanos nobles. Si un niño oye buena música
desde el día de su nacimiento, y aprende a tocarla él mismo,
desarrolla su sensibilidad, y disciplina y paciencia. Adquiere un corazón
hermoso".
Gracias a su vida y obra, el Dr. Suzuki ha inspirado a
miles de padres y profesores en más de cuarenta países (en
Asia, Europa, Australia, África y en las Américas) a educar
a los niños como seres humanos amorosos mediante el método
de la lengua materna de educación musical. En el ambiente alentador
fomentado por el método Suzuki, los niños aprenden a disfrutar
de la música y desarrollan confianza, autoestima, autodisciplina
y concentración, así como la determinación necesaria
para intentar hacer cosas difíciles, cualidades que tanto se necesitan
en nuestro tiempo. Como Pablo Casals comentó, con ojos llenos de
lágrimas, tras escuchar tocar a pequeños estudiantes Suzuki,
"quizás sea ésta la música que salvará el mundo".
© Asociación Suzuki de las Américas,
Inc. 1997
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES DEL MÉTODO DE SUZUKI
Hace más de cincuenta años, Suzuki comprendió
las implicaciones del hecho de que los niños de todo el mundo aprendan
a hablar su lengua materna con facilidad, y comenzó a aplicar los
principios básicos de la adquisición del lenguaje al aprendizaje
de música. Las ideas sobre la responsabilidad de los padres, el
dar aliento cariñosamente, el escuchar, la repetición constante,
etc., son algunas de las características especiales del método
Suzuki.
Importancia del papel de los padres. Cuando un niño
aprende a hablar, los padres actúan eficazmente como profesores.
Los padres también tienen un papel importante como "profesores en
el hogar" cuando el niño aprende a tocar un instrumento. A menudo,
el padre o la madre aprende inicialmente a tocar antes que el niño,
con objeto de que él o ella entienda lo que se espera que el niño
haga. El padre o la madre asiste a las lecciones del niño y ambos
practican diariamente en casa.
Comienzo temprano. Los primeros años son cruciales
en el desarrollo de los procesos mentales y de coordinación muscular
en el niño pequeño. Las capacidades auditivas de los niños
están también en su apogeo durante los años de adquisición
del lenguaje, por lo cual es el momento ideal para desarrollar la sensibilidad
musical. El escuchar música debe comenzar en el nacimiento y el
entrenamiento formal puede comenzar a la edad de tres o cuatro años,
si bien nunca es demasiado tarde para comenzar.
La escucha. Los niños aprenden a hablar en un ambiente
lleno de estímulos de lenguaje. Los padres pueden también
hacer que la música forme parte del ambiente del niño, asistiendo
a conciertos y poniendo las grabaciones del repertorio de Suzuki y otra
música. Esto permite a los niños absorber el lenguaje de
la música al mismo tiempo que absorben los sonidos de su lengua
materna. Al escuchar repetidamente las piezas que van a aprender, los niños
se familiarizan con ellas y las aprenden fácilmente.
Repetición. Cuando los niños han aprendido
una palabra no la dejan, sino que continúan utilizándola
a la vez que agregan nuevas palabras a su vocabulario. De igual modo, los
estudiantes Suzuki repiten las piezas que aprenden, aplicando gradualmente
las habilidades que han ganado de nuevas y más sofisticadas maneras
conforme aumentan su repertorio. La introducción de nuevas habilidades
técnicas y de conceptos musicales en el contexto de piezas conocidas
hace su adquisición mucho más fácil.
Alentar. Al igual que con el lenguaje, los esfuerzos del
niño para aprender a tocar un instrumento se han de elogiar con
sinceras palabras de aliento. Cada niño aprende a su propio paso,
avanzando a pequeños pasos para poder dominar cada uno de ellos.
Esto crea un ambiente placentero para el niño, el padre y el profesor.
Se establece también una atmósfera general de generosidad
y cooperación al animar a los niños a apoyar los esfuerzos
de otros estudiantes.
Aprender con otros niños. La música promueve
interacciones sociales sanas, y la participación en lecciones de
grupos y pequeños conciertos, además de sus propias lecciones
individuales, motiva a los niños en gran medida. Disfrutan al observar
otros niños en diversos niveles, aspirando llegar al nivel de los
estudiantes más avanzados, compartiendo sus desafíos con
sus compañeros, y apreciando los esfuerzos de los estudiantes menos
avanzados que siguen sus pasos.
Repertorio gradual. Los niños no practican ejercicios
para aprender a hablar, sino que aprenden usando el lenguaje para comunicarse
y expresarse. Con el método Suzuki, los estudiantes aprenden conceptos
y habilidades musicales en el contexto de la música, en vez de practicar
aburridos ejercicios técnicos. El repertorio Suzuki para cada instrumento
presenta, en una secuencia cuidadosamente ordenada, los componentes necesarios
para el desarrollo técnico y musical. Este repertorio estándar
proporciona una fuerte motivación, ya que los estudiantes más
jóvenes desean tocar la música que oyen tocar a los estudiantes
más
avanzados.
Posponer la lectura. A los niños no se les enseña a leer sino hasta que su capacidad para hablar ha quedado bien consolidada. De la misma manera, los estudiantes Suzuki han de alcanzar un nivel de destreza básico tocando su instrumento antes de que se les enseñe a leer música. Esta secuencia de instrucción permite al profesor y al estudiante centrarse en desarrollar una buena postura, un sonido hermoso, una correcta afinación y fraseo musical.
© Asociación Suzuki de las Américas, Inc. 1999